Mi carta para ti;
Qué difícil es expresar el sentir que por ti me embarga. Muchas veces me has dicho que no crees que te ame, me has dicho que piensas que mi sentir por ti es otro, que alude a otra cosa, a veces me pregunto si tienes razón. Por eso, me esforzare en expresar lo que siento por ti de forma que al terminar ambos podamos ponerle un nombre.
- Yo extraño tu voz, tus miradas, tus caricias, extraño los momentos que contigo viví, extraño tanto tu presencia que a veces siento que soy un extraño cuando no te extraño.
- Pienso en ti cuando por momentos me pregunto acerca de mi futuro, pienso en ti porque antes tú acompañabas cada pensamiento y ahora siento tu falta.
- Te imagino cada vez que siento tu ausencia, imagino que quizás tú puedas extrañarme también, imagino que te hago falta, aunque a veces es muy difícil imaginarme tales cosas.
Siendo este mi sentir solo me queda preguntarte ¿Que nombre le pondrías?, yo ya no se cómo llamarlo, solo sé que lastima, que hiere y lesiona. A menudo trato de maldecirte, de pensar que fuiste un error, me esfuerzo en pensarte mal, pero me es imposible odiarte, porque tú eres mi ángel; tu risa me hacia reír, tus ojos me hacían mirar, tus manos me hacían tocar, tu boca me hacia besar, yo vivía a través de ti, y ahora tengo que soportar la idea que otro vivirá a través de ti. Entonces creo que podemos nombrar esto como nuestra MALDICIÓN.
Es aquí donde empieza mi infierno, escribiendo con gran dolor una carta que llena de amor solo será un registro de lo inevitable de nuestra historia; a mi llegaste bella, pura e inocente, y de mis manos, y de mis brazos partes a los de otro. No hay forma de maquillar esto. Partes de mi boca a la boca de otro, y partís porque quieres. Y esto me destruye.
Pero maldición no es el nombre que yo le pondría a lo que siento por ti, porque no me es posible recordarte sin sonreír, y no puedes odiar a alguien que si mañana la encontraras en tu cama la besarías como si los últimos años hubieran pasado en vano. Para mi es una maldición el no tenerte a mi lado, es una maldición saber que despiertas al lado de otro, es una maldición saber que ya no eres mía, que ya no vivo para consentirte, que ya no existo en tu vida sino como un recuerdo de algo que paso.
Es difícil no pensar estas palabras como una despedida, tú me dices que si debemos estar juntos, en algún momento, juntos estaremos. Yo no estoy tan seguro de eso, porque sabias son las palabras que dicen: “lo que no te mata, te hace extraño”, y tú me has matado tantas veces que ya no siento que pueda morir, y estando donde estoy ahora siento que ya no soy el mismo, soy solo un extraño de mi mismo.
No sé que me depara el mañana, pero tú no estás en él, porque has decidido estar en el mañana de otro, pero no te juzgo o critico, creo que solo te envidio, me gustaría poder intentar olvidarte pero las mujeres que conozco son cuerpos que me hacen añorar tu alma, tu risa, tu voz. Es por esto que decido escribirte, juntar letras que compongan palabras, que transmitan una idea, que tengan un mensaje; una carta de amor.
Quisiera caminar por encima de un sendero que me lleve hacia la punta de tus dedos y perderme entre ellos, también quisiera hablarte de lo mucho que te quiero, como quisiera decirte que sin ti no hay vida posible para mí, quisiera que supieras que sufro mucho con tus ausencias, sufro más con tus recuerdos, y es porque, al fin de cuentas, en tus ojos están mis alas, con las que vuelo, pero en tu boca esta la orilla donde me ahogo, y muero. Y me pregunto cómo es que puedo olvidarte, como puedo olvidar tu pelo, como puedo olvidar tu risa, como olvidar tu aroma, como puedo olvidar tus ojos, si aun navega en mis labios el sabor de tu boca, pero al final este amor parece haber sido de papel y solo de papel, que ardió con fuerza e intensidad, pero de ese tan grande amor, solo me quedan cenizas que manchan mis manos y hace que me piquen mis ojos…